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Rubalcaba, con gaseosa

Dicen los que estuvieron allí –y parece verosímil- que Carme(n) Chacón llegó a Sevilla con una docena de votos de ventaja sobre Rubalcaba. Y que ese trasiego de votos hacia la candidatura rival, fue lo que sepultó las posibilidades de la política catalana. Es difícil saber hasta qué punto influyeron  esas llamadas de última hora en favor de Rubalcaba que se atribuyen a Felipe González, Alfonso Guerra  o al inefable Zarrías, el jefe de la fontanería chavista y visir del PSOE jienense. Pero de lo que sí estoy seguro es que Carme (n) Chacón no ganó un solo voto con su discurso ante el plenario socialista, que es de lo peor que se puede despachar  por un aspirante a dirigir el Partido Socialista, porque con todos sus problemas y derrotas encadenadas, no deja de ser la única alternativa de gobierno, aunque sea “in illo tempore”.

El discurso de Chacón fue de una insoportable levedad tal, que su maestro Zapatero a su lado parece Willy Brandt. Apenas una colección de eslóganes y mensajes de la generación “Tuiter”, presentados ante el auditorio por una Chacón tan sobreexcitada, que durante algunos pasajes rayó en el histerismo. Como cuando se empeñó en demostrarnos que ella no venía a dirigir ninguna travesía del desierto, porque el lunes  encabezaría  una nueva mayoría social capaz de sacar a Rajoy de La Moncloa en tres semanas. Una mayoría social impulsada a gritos, por lo que se vio.

Rubalcaba empezó un poco frío, como siempre,  pero pronto se sintió a gusto, y con esos aires de profesor que le dan seguridad, y fiabilidad, frente al huracán Chacón. Hasta se permitió el lujo de poner un punto de demagogia con su alusión al Concordato, para satisfacción del auditorio más izquierdista, en principio más inclinado a Chacón.

Es  posible que algún delegado  indeciso acabara viendo en Chacón a la nueva  Hernández Mancha socialista y acabase votando a Rubalcaba, como mal menor. Es muy probable. Aunque Rubalcaba  viene de lo que viene, una humillante derrota del partido que él tuvo la valentía de encabezar cuando  Zapatero  se retiró a las Batuecas de León. Al fin y al cabo, los delegados solo estaban eligiendo al secretario general, y siempre cabe la posibilidad de unas Primarias y un  nuevo candidato que oponer a Rajoy, dentro de tres años, si los sondeos así lo demandan.

En el plano regional, pierde Barreda, un verdadero cenizo, y ganan Bono y García Page, el próximo líder de los socialistas de Castilla-La Mancha, y que ya está en la Ejecutiva de Rubalcaba. En Guadalajara pierden Magdalena Valerio, Pérez León…y ganan Jesús Alique y Araceli Muñoz, bonistas acreditados. Pablo Bellido, el alcalde de Azuqueca, es un valor en alza, aunque algunos le siguen sin ver con suficientes conchas como para dirigir a un partido dividido, y deprimido.

En la Ejecutiva Federal está, como secretaria de Igualdad, Purificación Causapié, y es vocal Maru Menéndez, portavoz adjunta de la Asamblea de Madrid, y próxima a Tomás Gómez. Ambas son originarias de Guadalajara, aunque toda su carrera política se ha desarrollado en Madrid. 

Rubalcaba. Los experimentos, mejor con gaseosa. Esto es lo que hay.

Guadalajara, 6 de febrero de 2012